*( Tomás Delclós)
Si tras la Pangea inicial, un solo continente en la Tierra, hubiera
habido prensa, el debate actual sobre las consecuencias de la aparición de Internet
parecería minúsculo. En aquel entonces, los movimientos tectónicos provocaron el
desgaje de este territorio único y la aparición final de los llamados cinco continentes.
Internet, en una nueva pangea electrónica, ha hecho surgir un sexto continente
que, a diferencia de aquel cisma geográfico, no es otro despiece sino una nueva zona
franca. Y es lógico que ello merezca una abundante literatura no sólo para explicarlo
sino para poder anticipar qué promesas y peligros guarda en su panza.
Las profecías sobre Internet van desde un festival de
bienaventuranzas hasta el diseño milimétrico de un apocalipsis. Hay quien dibuja una
concordia universal gracias a la telemática y quien ve en Internet una ocasión
más para que el mundo esté más dividido entre ricos y pobres, entre los que están on-line
y quienes no tienen ni radio. Seguramente el futuro no será ni tan encantador ni tan
desastroso y, en cualquier caso, no será culpa de Internet sino, como en tantas
cosas, del impulso social y político que reciba.
Los profetas del teletrabajo, por ejemplo, se han equivocado en sus
optimistas pronósticos. Y ha ocurrido no porque hayan patinado calculando el potencial
tecnológico de la Red sino porque no contabilizaron la resistencia psicológica del
trabajador que quiere estar en su centro de trabajo para que la lejanía no le perjudique
en la promoción personal o su temor a la desprotección sindical. Tampoco tuvieron
presente la creencia patronal de que el ojo del amo engorda al caballo. Por contra,
quienes ven en la iconografía de la Red el imperio de los ágrafos, no se dan cuenta de
que nunca se había escrito tanto y tanta banalidad, eso es cierto desde que
existen las charletas MIRC. Es verdad que la llegada de los sistemas de dictado al
ordenador pueden introducir una sintaxis más oral y que los hipertextos, con lectura a
saltos hacia otros enlaces, rompen una secuencia de razonamiento, pero el receptor
seguirá leyendo y necesitando organizar la lógica del discurso. Y cuando las pantallas
planas y flexibles existan y cuesten cuatro duros, ya no se podrá expulsar al ordenador
del tan citado placer de leer en la cama.
Internet es un nuevo continente donde se multiplican zonas que no
tienen nada que ver con los Estados, de ahí las tribulaciones de unas administraciones
acostumbradas a una soberanía territorial con mojones en sus fronteras. Internet
no es un nido universal de solitarios y ludópatas, aunque los haya y en los países más
avanzados ya exista literatura médica sobre la terapia aplicable al internauta
compulsivo. La necesidad de saberse perteneciente a algún grupo que hasta ahora han
aprovechado, para simplificar, los nacionalismos, con y sin Estado, las religiones y los
clubes, deportivos o filatélicos se satisface en la Red con una oferta lujuriosa.
No es que desaloje las pertenencias más clásicas, incluso les da más posibilidades de
interacción y mensajería. Simplemente multiplica las ofertas con un catálogo
identitario más transversal, abriendo más y distintos horizontes.
No es de extrañar que en este nuevo territorio común hayan sido las
multinacionales, con una cultura ya hecha en este frente, quienes hayan tomado la
delantera. Pero ello no supone que se deba dejar en sus manos la definición de todos los
usos de Internet. La responsabilidad política de las administraciones ante Internet
no está sólo en precisar cómo se pagan las tasas en las transacciones digitales
internacionales sino en fomentar un aprendizaje escolar de este intrumento que no sea la
simple sumisión a una oferta de consumo que no es ni más ni menos mala porque se cuelgue
de la Red. Internet es fácil, aunque quieran disimularlo algunos expertos para que
nadie asalte su pedestal de brujos. Y este acceso sencillo debe aprovecharse con
ambición, no sólo para cultivar lo anodino. Sin abominar de sus estupendos usos lúdicos
o comerciales, se desperdiciaría Internet si no creciera una cultura sobre lo que
se puede hacer con él, además de jugar al siete y medio con un socio de Sidney. Nada
tiene que impedir que la pangea de Internet sea una bendición.
* ( Bill Gates)
Dentro de 10 años, indudablemente veremos gente que llevará un estilo
de vida basado en la Red. Se dará por sentado que Internet se utilizará para comprar
productos y para mantenerse en contacto con la gente, como ocurre hoy con el coche, el
teléfono y la televisión. Si nos fijamos en la creciente popularidad del correo
electrónico, ya podemos entreverlo. Es aún más evidente en las universidades, en las
que los ordenadores personales están al alcance de la mano, se tiene acceso a la Red y
los estudiantes están deseando utilizarla. Cada vez más gente acude a Internet para
obtener la clase de información disponible en Sidewalk, Expidia y MSNBC, y cada vez está
ahí más arraigado el comercio.
Con el tiempo, el estilo de vida basado en la Red se desarrollará hasta
formar un mercado cuya dimensión será 100 veces superior a la del mercado actual. No
cabe duda de que la Red cambiará muchos negocios, desde las agencias de viajes, pasando
por los agentes hipotecarios, hasta los periódicos locales. Se calcula que el comercio
internacional por Internet aumentará más del doble, hasta alcanzar más de 100.000
millones de dólares en el año 2000.
Microsoft, como otras empresas de tecnología, busca oportunidades con
la Red, pero definitivamente no nos interesa hacerlo todo. Nos centramos en cosas en las
que nuestra experiencia pueda desempeñar un papel importante.
Los buscadores
Con el tiempo, a medida que los sistemas de búsqueda se vayan
perfeccionando y haciendo más precisos, los buscadores serán todavía más útiles en lo
que se refiere a guiar a la gente a través de la Red. Encontrar información fácilmente
en las redes, por ejemplo, es también uno de los objetivos de la estrategia de sistemas
que distribuye Microsoft.
La competencia en el futuro
Habrá muchos competidores en el espacio de Internet; algunas empresas
que conocemos hoy y otras que quizá no existan todavía.
Es un campo de juego enorme, y el partido no ha hecho más que empezar,
así que se tardará algún tiempo en saber quiénes serán los ganadores y quiénes los
perdedores. Evidentemente, estamos compitiendo enérgicamente con Netscape en el campo de
los buscadores. Nos esforzaremos en seguir mejorando nuestro buscador e integrarlo en
Windows 98. También estamos trabajando mucho en el campo de los contenidos de Internet
con productos como MSN, MSNBC y Slate, y vamos a centrarnos en campos en los que los
programas desempeñen un papel importante.
Ni nos dedicamos ni nos dedicaremos nunca al negocio de las
telecomunicaciones, aunque colaboramos con las empresas telefónicas y las empresas de
cable para que se disponga de forma más rápida de los módems de alta velocidad, que son
la verdadera clave del futuro de Internet. En los próximos años veremos que se podrá
disponer más fácilmente de estas conexiones de mayor ancho de banda.
La situación de Europa
Las ventas internacionales representan un 55% del negocio de Microsoft,
así que nos las tomamos muy en serio. Tenemos 57 filiales en todo el mundo, y hace poco
hemos invertido 80 millones de dólares para establecer una rama de Microsoft Research en
la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, porque queremos contratar a alguno de los
grandes genios de la informática europeos para que nos ayude a perfeccionar nuestra
tecnología. Como Rusia e Inglaterra cuentan con una mano de obra muy bien formada, están
en mejor posición para crear unos mercados de programas nuevos y fuertes, aunque la
piratería y la falta de infraestructura de telecomunicaciones fiable en Rusia sigue
siendo un problema.
Los idiomas en la Red
Como Internet hace que el mundo sea un lugar más pequeño, el valor de
contar con un idioma común ha aumentado mucho. Desde un punto de vista técnico, no hay
razón para que el inglés funcione mejor que otros idiomas en Internet. Actualmente, en
los principales buscadores de la Red se utiliza una tecnología llamada Unicode que puede
representar todos los caracteres en todos los idiomas escritos. Pero como Intenet se
desarrolló en EE UU, el porcentaje de su contenido en inglés es extremadamente elevado.
Algún día, los programas traducirán tanto el lenguaje escrito como el hablado tan bien
que la necesidad de un idioma común podría disminuir. Pero para ese día faltan
décadas, ya que la traducción automática perfecta es un problema muy grave. Me
gustaría poder ser más optimista sobre la traducción automática.
Ya existen programas que hacen traducciones poco elegantes, aunque a
menudo útiles. Pero si se intenta negociar un contrato o discutir un descubrimiento
científico en el que los detalles importan, los actuales programas de traducción son
completamente inútiles. Probablemente el inglés siga siendo valioso durante mucho tiempo
como idioma común para la comunicación internacional.
El interés de los políticos
La razón por la que me reúno con numerosos funcionarios europeos
cuando viajo es que reconocen la importancia de la tecnología y de Internet e intentan
determinar de qué forma van a apostar por el futuro. Espero poder ayudar a convencer a
los líderes políticos de la importancia de aumentar las oportunidades educativas y de
crear una buena infraestructura tecnológica sin establecer leyes ni barreras que
dificulten su crecimiento. No me considero una figura política, ni desde luego pretendo
presentarme como candidato para ningún cargo político. Ya tengo el mejor trabajo del
mundo.
El peso del Estado
Es fácil imponer restricciones o disposiciones legales aparentemente
razonables pero, si no tenemos cuidado, esas restricciones estrangularán la innovación.
Los gobiernos pueden contribuir a garantizar un marco sólido y competitivo y deberían
estar dispuestos a interceder sin mostrarse excesivamente ansiosos en caso de
que el mercado fallase en algún campo en particular. Los gobiernos pueden contribuir a
determinar las reglas del juego, los principios conforme a los cuales compiten las
empresas. Pero no deberían intentar diseñar ni dictar la naturaleza de la Red.
Con ese fin, sería un paso positivo el que otros gobiernos siguiesen el
ejemplo de EE UU y liberalizasen sus respectivos sectores de comunicaciones. Los gobiernos
que quieren capacitar Internet también se asegurarán de que la misma protección de la
propiedad intelectual que se aplica al material impreso, la música y las películas esté
vigente en el entorno de la Red. Y desearán buscar oportunidades de proporcionar a
estudiantes, profesores y personas que asistan a colegios y bibliotecas el acceso a los
ordenadores y a Internet.
El 100% de Corbis, la principal empresa internacional en el campo de las
imágenes digitales, es propiedad personal suya. ¿Qué perspectivas tiene al respecto?
Con el tiempo, Corbis [la principal empresa internacional en el campo de
las imágenes digitales, propiedad al 100% de Bill Gates] se expandirá más allá de la
imagen fija y los textos asociados y abarcará vídeo, audio, gráficos, cine y otros
medios. Además de su actividad en el campo de la imagen digital, Corbis está haciendo
progresos en su conocimiento de otros campos, como la biblioteconomía, la propiedad
intelectual y el diseño de interfaces humanas. Estamos digitalizando imágenes de
una calidad muy elevada y vamos a hacer que la gente pueda comprar más fácilmente el
derecho a utilizar las imágenes. Esperamos que muchas de las transacciones tengan lugar
en Internet. La idea de que millones de personas sean capaces de acceder a millones de
imágenes habría sido prácticamente inimaginable hace sólo unos años. Es emocionante
contribuir a que esto se haga realidad.
Aunque habrá una gran demanda de imágenes de calidad en Internet, eso
no quiere decir que ver las reproducciones sea como ver realmente el objeto. Los museos
públicos y privados siguen siendo medios vitales para que la gente disfrute y aprenda
sobre arte, cultura e historia.
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*
1957
- En respuesta al primer satélite soviético, el Sputnik, el
Departamento de Defensa norteamericano funda la Advanced Research Projects Agency (ARPA)
para devolver la superioridad a EE UU en las aplicaciones militares de la informática.
1960
- Expertos de la Rand Corporation, de California, y centro de estudios
pionero para asuntos de la defensa, analizan las posibilidades de que el mando político y
militar del país pueda mantener contacto permanente tras un ataque nuclear.
1963
- Los pioneros de la informática, J. C. R. Licklider, en ARPA, y
Larry Roberts, en el Lincoln Labs de Massachusetts, formulan una visión del
futuro sistema de Internet, que permitiría "el uso público e individual de
los ordenadores".
1969
- La firma Bolt, Beranek y Newman (BBN), financiada por ARPA, propone la
creación del Network Control Protocol (NCP) para la transferencia de datos y la
comunicación entre usuarios dentro del mismo canal.
- El ARPANET (Advanced Research Projects Agency Network) permite a los investigadores
trabajar conjuntamente en los superordenadores. Cuatro universidades se conectan entre
sí por primera vez: Stanford Research Institute, University of California LA, University
of California Santa Bárbara y la Universidad de Utah.
1971
- ARPA llega a agrupar hasta 23 redes que conectan universidades
y centros de in vestigación gubernamentales. Un sitio en el NET cuesta unos 250.000
dólares al año.
1972
- Primera manifestación pública de ARPANET conectando 40
máquinas con la Terminal Interface Pro cessor (TIP) organizada por Robert Kahn en
Washington DC.
- Ray Tomlinson, de BBN, crea el primer programa e-mail.
- La International Network Working Group (INWG) es la primera
entidad que gobierna la red, Vinton Cerf es elegido, a los 29 años, presidente de
la INWG, quien será más tarde conocido como el padre de Internet.
1973
- Cada 20 días un nuevo ordenador se conecta a ARPANET. Se comienza a
hablar de una red mundial.
- ARPANET se internacionaliza con el University College de
Londres y el Radar Real de Noruega.
- Robert Kahn y Vinton Cerf colaboran en un proyecto que
permitiría a los canales comunicarse a través de la Red. La leyenda cuenta que Cerf
diseñó la estructura de la futura Internet en una sola noche y la garrapateó en el
reverso de un sobre en el vestíbulo de un hotel de California.
1974
- ARPANET se desmarca de cualquier uso militar del sistema y BBN
inaugura Telenet, la primera versión comercial de ARPANET.
- Vinton Cerf y Robert Kahn publican un texto en TCP (Transmission
Control Protocol) e IP (Internet Protocol), el lenguaje de todos los ordenadores de Internet.
El término Internet aparece por primera vez.
1976
- Mike Lesk, en los AT&T Bell Labs, desarrolla un software
llamado UUCP (Unix to Unix CoPy), que permite que dos máquinas que utilicen el
Unix se comuniquen por teléfono y modem. Un año más tarde el sistema se
convierte en UUnet, la primera red mundial basada principalmente en líneas telefónicas.
- Nace SATNET, un canal por satélite a través del Atlántico, que une
Esta dos Unidos y Europa.
1977
- Se facilita un e-mail a más de cien investigadores informáticos.
1978
- El futuro vicepresidente norteamericano Al Gore acuña la frase
autopistas de la información.
1979
- Expertos de la Duke University y la University of North Carolina
establecen los primeros newsgroups de USE NET. Usuarios de todo el mundo se
integran en grupos de discusión para tratar de cualquier asunto imaginable.
- CompuServe, el primer servicio de información on-line,
comienza con 1.200 suscriptores ofreciendo tan sólo correo electrónico y unos bancos de
datos. Hoy tiene 2,6 millones de abonados.
1980
- DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency) decide no tratar los
protocolos TPC/IP como secreto militar, abriéndolos al público de forma gratuita.
1981
- ARPANET tiene 213 páginas personales.
- El canal de la Universidad BITNET crea un sistema de
conferencia electrónica llamado listserv, que puede albergar hasta 4.000 foros
virtuales.
1982
- EUnet (European Unix Network) aparece como prestador de
servicios de e-mail y USENET.
- Conexiones entre Holanda, Dinamarca, Suecia y Reino Unido.
1983
- ARPANET se divide en MILNET, de usos preferentemente militares,
y la nueva ARPANET, de aplicación sólo científica.
- El termino Internet reemplaza progresivamente el de ARPANET.
1984
- El novelista William Gibson acuña el término ciberespacio
en su obra Neuromancer.
- El número de páginas personales de Internet pasa de 1.000.
- Nacimiento de JUNET (Japan Unix Network).
1985
- Fundación de America Online, el mayor servidor de Internet del
mundo. Hoy tiene 9.000.000 de suscriptores.
1987
- Las páginas pasan de 28.000.
- Primer e-mail entre Alemania y China inaugurado el 20 de
septiembre.
- Internet comienza a preocuparse por las posibilidades que encierra de
invasión de la intimidad y nacen términos como ladrón electrónico, entre otros.
- El 1 de noviembre Internet es noticia de primera página cuando el
estudiante de la Cornell University Robert Morris lanza un programa llamado El
gusano de Internet, un virus que desmantela temporalmente hasta 60.000 páginas
personales.
- El Computer Emergency Response Team (CERT) cuidará de cuestiones de
seguridad para hacer frente a problemas como el anterior.
- Formación de Prodigy, uno de los principales servicios on
line.
1989
- Clifford Stoll publica el best seller The
cuckos egg en el que relata la verdadera historia de ciberespías alemanes que
se introdujeron en numerosas instalaciones norteamericanas.
- Hay ya más de 150.000 páginas personales.
- Tim Berners-Lee, el gran experto británico del European
Laboratory for Particle Physics de Ginebra (CERN), comienza a desarrollar el World Wide
Web (WWW), que concluye un año después. Los usuarios tendrán acceso a miles de sitios,
tanto en texto como imagen, en todo el mundo.
1990
- Peter Deutsch, de la McGill University de Montreal, crea Archie,
un sistema tipo archivo que permite pasar revista a los FTP (File Transfer Protocol) con
una sola pasada.
- ARPANET se fusiona con NSFNET, de la National Science
Foundation (NSF) y Merit Inc. El nuevo sistema será la columna vertebral de Internet
hasta 1996.
- Las páginas ya pasan de 300.000.
- Muchos suscriptores utilizan Internet Services Pro vi ders
(ISP) para entrar on line. Compañías como Software Tool and Die, Panix, Digital
Express y NetCom ofrecen cuentas personales en Internet.
1991
- Un equipo dirigido por Mark McCahill en la Universidad de
Minnesota crea Gopher, un "navegante de Internet" que permite a los usuarios
hacer "surf en la red" por primera vez en la historia.
- La NSF levanta el veto a la utilización comercial de la red.
- El uso de Internet crece a un ritmo de más de un 10% mensual.
- Una adaptación de Gopher al sistema de Archie, llamada VERONICA (Very
Easy Rodent Oriented Net-wide Index to Computerized Archives), se convierte en un banco de
datos con 1.000.000 de posibilidades para los menús.
1992
- Más de 1.000.000 de páginas.
- Creación de la Internet Society (IS), organización no gubernamental
para la cooperación y coordinación mundiales en todas estas tecnologías y sus
aplicaciones, con Vinton Cerf como presidente.
1993
- Marc Andreessen, de 22 años, desa rrolla, junto con algunos
com pa ñeros, un ratón que permite ver texto, imágenes, vídeo y audio en la WWW. En un
año ya hay más de un millón de copias.
- Aparece en abril Wired, la publicación que será la más
popular de todas las de su género surfista.
- Tanto la Casa Blanca (http://www.whitehouse.gov) como la ONU (http://www.un.org) entran
en on line.
- Gusanos de todos los tipos aparecen en la red: WWW Worms (W4),
Spiders, Wanderers, Crawlers, Snakes, etcétera.
1994
- 25º aniversario de ARPANET / Internet. Ya hay más de tres
millones de páginas personales.
- Marc Andresseen y Jim Clark crean Netscape
Communications y lanzan una nueva versión del ratón, Netscape Navigator ONE.
- Internet se utiliza para comprar, vender, en la banca, en la radio,
conciertos en directo, etcétera, con un volumen de negocio anual de más de mil
millones de dólares.
- Los Rolling Stones transmiten el Voodoo Lounge Tour en el
M-Bone (Multicast Back bone) en Internet.
- Pizza Hut acepta pedidos por la red.
- Abre sus puertas First Virtual, el primer banco de la red
(http://www.fv.com).
- Creación de Yahoo, el buscador más popular del mercado, a
cargo de Jerry Yang y David Filo, de la Stanford University. Sus listas
contienen más de 200.000 sitios bajo 20.000 categorías diferentes, que recorren más de
800.000 usuarios diariamente.
1995
- NSFNET vuelve a los investigadores dejando Internet a los comerciales.
- Bill Gates entra en escena con Microsoft Internet Explorer,
un nuevo ratón para su Windows 95.
- El Vaticano se conecta: http://www.vatican.va.
- Expertos de Sun Microsystems lanzan Java, un nuevo programa de
lenguaje de Internet.
- La policia de Hong Kong desconecta muchos de los servidores de la
colonia británica en busca de un intruso. Se quedan sin acceso a la red diez mil
personas.
- La Operación Frente Interior conecta a soldados sobre el terreno con
sus familias en Internet.
1996
- Intertet tiene ya 80.000.000 de usuarios en más de 150
países.
- Ya suman cerca de 10.000.000 de páginas en un número de
sitios que se dobla cada dos meses.
- Microsoft y NBC inauguran MSNBC, la primera organización que
funde transmisión, cable e Internet.
- La Ley norteamericana de Decencia en las Comunicaciones prohíbe la
distribución de material indecente en la Red. Pero el Tribunal Supremo declara inválida
parte de la ley en 1997.
- Se producen varias intrusiones en sitios de la Red del Gobierno
norteamericano como la CIA, la Fuerza Aérea y el Ministerio de Justicia.
1997
- Hay más de de 19.000.000 de páginas en el mundo.
- Aparece Network Computers, un nuevo tipo de hardware a
un coste de unos quinientos dólares unidad.
- El presidente norteamericano, Bill Clinton, propone la
creación de una zona libre de comercio para Internet, sin barreras ni trabas
legales.
- Se trabaja en nuevas experiencias como la Interactive TV, que
combina televisión e Internet.
- La guerra de los ratones prosigue entre Netscape y Microsoft,
con un 70% del mercado para el primero.
- El Comité Internacional Ad Hoc de Internet cambia los llamados
nombres de dominio (.com, .int, .net, .org, .edu, .gov, .mil).
2000
- Vinton Cerf calcula que a fin de siglo habrá 180.000.000 de
ordenadores y 700.000.000 de usuarios conectados a la Red.
Una nube de contenidos saltan de ordenador en ordenador por cables
telefónicos: pequeños mensajes de correo electrónico que pasan de usuario en usuario;
textos, imágenes y sonidos de sitios de la Malla Mundial (o WWW) que se envían a quien
los solicita. Las máquinas dialogan entre ellas y hacen llegar cada bit hasta su
destino. Eso es Internet.
Se han conectado a ella sabios, curiosos o pervertidos, compradores y
vendedores, Gobiernos y revolucionarios, instituciones y particulares. En Estados Unidos
su uso está desplazando rápidamente al de la televisión. Internet será en el futuro
nuetra universidad, nuestros ojos (cámaras que apuntan al tráfico de una autopista, a un
abrevadero de leones en Kenia), nuestra fuente de información y ocio, nuestro lugar de
trabajo, nuestra editorial privada. Ya es para muchos nuestro correo, el punto
de encuentro con amigos y extraños.
Carta de Chiapas
El primero de año de 1994 las fuerzas del subcomandante Marcos dieron
un golpe de mano en Chiapas (México). Desde el principio los guerrilleros utilizaron el
correo electrónico para informar sobre sus actos. La imagen de un combatiente perdido en
la selva americana, haciendo uso de las nuevas tecnologías, contribuyó a crear una
peculiar aura en torno al nuevo movimiento. Sin embargo, pronto empezaron los problemas:
aparecieron mensajes electrónicos que daban cuenta de luchas en lugares concretos, y
describían víctimas civiles, para más tarde descubrirse que en esa zona no había
habido combates.
El problema del correo electrónico es que carece de los elementos de
seguridad de otros medios: una carta tiene firma, membrete, matasellos, elementos que por
supuesto se pueden falsificar, pero no de forma sencilla. Un mensaje electrónico puede
ser falso desde el principio al final, y sin embargo ser idéntico a otro verdadero. En
situación extraordinaria, y con escasez informativa como la de Chiapas, los
mensajes falsos, ya se debieran a gente de buena fe o a maniobras intoxicadoras (pues todo
es posible), minaron la credibilidad de este excepcional medio de dar a conocer las cosas.
"Cuando recibo un correo referente a Chiapas", declara el corresponsal en
México de un influyente periódico francés, "lo mejor que puedo hacer es no tenerlo
en cuenta". Así fue el alba y el crepúsculo del uso revolucionario del correo
electrónico.
Pantalla y scriptorium
"Nunca habría podido sospechar", escribía un estudioso
alemán, participante en un seminario por línea sobre teología medieval, "que
podría encontrar a tanta gente con quien compartir el entusiasmo por estos temas que han
sido toda mi vida profesional". Esta sensación de júbilo intelectual asaltó a
muchos investigadores ya desde el comienzo de la actividad académica en Internet. Ante
sus ojos se abría un nuevo Renacimiento del saber, con comunicación sin fronteras entre
especialistas. A propósito: varios participantes del seminario mencionado se comunicaban
en la lengua que más fácilmente compartían: el latín.
En la actualidad hay temas, como la Edad Media, que tienen una presencia
notable en la Red. Existen más de sesenta listas (grupos de trabajo que se comunican por
correo electrónico) referentes a temas medievales, algunas tan especializadas como la
Alta Edad Media china o el medievo ibérico. Además, en la Malla Mundial hay numerosos
sitios institucionales o de particulares que contienen revistas, bibliografías o textos
básicos en latín o sajón antiguo.
Ciberdiplomacia: la guerra del fletán
El día 9 de marzo de 1995, el Gobierno canadiense apresó al pesquero
español Estai, que pescaba cerca de sus aguas territoriales un pez llamado fletán.
Cuando estalló la crisis del apresamiento, se vio cómo la postura oficial del Gobierno
español no conseguía llegar a los medios de comunicación canadienses ni a la opinión
pública internacional. Pero la Embajada de España en Ottawa acababa de abrir un sitio de
información general y lo usó para dar datos pormenorizados y puestos al día sobre el
conflicto.
Éste se fue agriando, y se pudo comprobar la ventaja de un medio de
información mundial e instantáneo. Por parte canadiense hubo amenazas de intervención
armada, ultimatos, y en esas circunstancias hasta las horas pueden contar para cambiar un
estado de opinión. Precisamente, uno de los logros del sitio fue desenmascarar el estilo
de las autoridades canadienses, que anunciaron su ultimátum en la tarde de un Viernes
Santo, agravado por las seis horas de diferencia con la hora española.
Esta guerra acabó sin víctimas, pero este primer episodio de
ciberdiplomacia demostró cómo la información fluida en Internet podía actuar en un
conflicto entre países. Pero hay un hecho más que conviene destacar: las páginas de la
embajada se hicieron gracias a la colaboración desinteresada de una universidad
canadiense: la de Carleton, desde cuyo ordenador saltaban al ciberespacio. En pleno
conflicto, la universidad recibió presiones oficiales para dejar de difundir las
páginas, pero hay que decir con orgullo que sus responsables resistieron las presiones, y
el sitio, que tantos quebraderos de cabeza estaba dando a las autoridades, siguió
presente. ¡Todo un ejemplo de libertad de expresión en el ciberespacio!
Quiero ése
Cuando conté a mi mejor amigo que había aparecido un espectacular
libro sobre cocina japonesa, no pudo contener su excitación: lo quería cuanto antes. El
problema es que yo había leído sobre su existencia en una revista extranjera, y no
recordaba más que dos palabras del título. Entonces tecleé: http://www- para acceder a
la página de la ciberlibrería. Escribí en un formulario los pocos datos que conocía y,
tras rumiar unos segundos, me aparecieron en la pantalla las descripciones de dos libros
que parecían buenos candidatos. Uno de ellos era el que buscaba.
No lo dudé. Utilizando mi tarjeta de crédito, encargué un ejemplar,
que debería llegar a mi amigo por correo aéreo. Di su dirección, e incluso (por un
módico suplemento) pude escoger el papel de envolver en que le llevaría mi obsequio.
Pude también escribir unas líneas de felicitación para acompañar al envío que
esperaba le alcanzaría el día de su cumpleaños. Había cerrado el encargo
cuando me preguntaron: ¿Quiere que le informemos si aparecen más libros sobre cocina
japonesa?. Dije que sí, y dejé mi dirección electrónica. Puede que necesite hacer otro
regalo.
Cada año se editan cientos de miles de nuevos libros, que se añaden a
los ya existentes. En una sociedad multilingüe y pluricultural cualquier persona puede
necesitar en cualquier momento cualquier libro editado en cualquier país. Hasta ahora, en
muchas ocasiones, la forma de que un libro alcanzara a su público era imprimir el doble
de los ejemplares que se iban a vender, y lanzarlos al azar sobre las mesas de las
librerías. A este disparo de cañón con pólvora gruesa le pueden sustituir en muchas
ocasiones finos disparos de precisión a través de la red.
La ocasión la pintan
Imagínese la afición erótica más sofisticada que se pueda concebir.
Por ejemplo, la contemplación del cráneo desnudo de bellas mujeres. Es muy probable que
la encuentre en alguna esquina de la Malla Mundial. Sí: hay mucho sexo en Internet (igual
que hay mucho sexo en el cine, en las revistas o en la vida misma), pero quizás lo que
mejor caracteriza a la Red es la especialización que demuestra. En la Malla hay varios
sitios dedicados a las mujeres de cráneo afeitado. Contienen vídeos de afeitamientos
(forzados o no), fotografías del enjabonamiento previo a éste, infinidad de actos
carnales antes, durante y después del corte de pelo, e incluso imágenes ingenuas de
Elisabeth Taylor calva para alguna película.
¿Quién ha creado estos santuarios para una devoción tan compleja?
Amantes del género, ciudadanos altruistas (pues la mayoría de los sitios son gratuitos)
que quieren compartir con otros sus goces. El sexo en Internet es ya tan especializado que
existen buscadores para ayudar a encontrar materiales concretos, por ejemplo (por citar
los más mencionables), mujeres pelirrojas, hombres homosexuales en agua, mujeres
embadurnadas de barro o señoras mayores de cincuenta años. Pero no nos asustemos en
exceso: también abundan ciberpolicías o ciberniñeras para garantizar que nuestros hijos
no accederán a esos contenidos.
Una aguja en un pajar
Cuando preparaba un viaje a la ciudad de Miami quise reservar hotel. No
conocía ninguna fuente de información sobre el tema, así que me visité uno de los
buscadores generales de la Malla Mundial. Pregunté que dónde aparecían las palabras
Miami y hotel. La respuesta fue un puñado de direcciones de páginas. Y en una de ellas
encontré, en efecto, una lista de alojamientos, con detalles y precios y posibilidad de
reservar.
Si en vez de los hoteles de Miami hubiera querido saber algo sobre los
coleccionistas de orquídeas, simplemente habría preguntado por estas dos palabras. Los
buscadores son sitios colosales que envían robots a infinidad de páginas de la Malla
Mundial, para tomar nota de todas las palabras que contienen. La humanidad nunca ha tenido
a su disposición un conjunto semejante y accesible de información variopinta. Pero
cuidado: la inmensa mayoría de los contenidos de la Malla están en inglés. Las páginas
en francés, español, italiano y alemán de la Red puede no sumar ni el 10% del total.
Navegar por Internet sigue suponiendo entrar de lleno en la cultura de lengua inglesa (y
muy específicamente norteamericana).
¡Hasta mañana!
¿Qué hacer con esta capacidad que tiene cualquier persona o
institución de un país desarrollado para crear contenidos que trascienden las
fronteras, actualizables en cualquier momento? Internet ya ha demostrado su flexibilidad
para servir de soporte a los más peregrinos propósitos. ¿Podrá florecer en ella
también una nueva cultura, abiert y accesible?
No pensemos utópicamente: en papel se editan biblias, guías
telefónicas y revistas de zoofilia. ¿Qué porcentaje de las emisiones televisivas sirve
a algo más que a la diversión más plana? En la Red habrá de todo, pero básicamente
alberga una esperanza: en un mundo cada más dominado por las grandes agrupaciones
informativas, en el que es muy difícil usar los viejos canales de comunicación cultural,
ofrece la promesa de que cada uno podrá crear, emitir y compartir la cultura que quiera.
No es poco.
Mientras tanto, acechan varios peligros. No hay libertad sin medios:
todo el tráfico de la Red entre Hispanoamérica y la península pasa por Estados Unidos.
Mientras tanto, la llamada Internet 2, de uso restringido, y con un gran ancho de banda,
amenaza con crear un espacio aparte para los privilegiados. Servicios de pago están
sustituyendo a las primeras oleadas de materiales gratuitos. Pequeños programas invaden
nuestros ordenadores para examinar qué páginas visitamos. Las nuevas técnicas de la Red
no esperan a que vayamos a un sitio, sino que nos envían sus páginas. Quienes apuestan
por el espíritu libre y anárquico de la primera Internet se enfrentan a todo un reto.