DRACULA - 1931

UNIVERSAL

1931

USA

78 minutos

DRACULA

 

 

Director :

Tod Browning

Interpretes :

Bela Lugosi

Helen Chandler

David Manners

Dwight Frye

Edward van Sloan

Frances Dade

Herbert Bunston

Guión :

Garret Fort

Fotografía :

Karl Freund

Maquillaje :

Jack Pierce

Música:

Tchaikovsky:
Lago de los cisnes

Wagner:
Die Meistersinger

Schubert:
Sínfonia inacabada

 

d0.jpg (26100 bytes)

 

Esta primera versión sonora no se basaba directamente en la novela de Stoker, sino en la versión teatral de Hamilton Deane y John L. Balderstone, lo que repercute negativamente en el filme, que acusa de forma evidente este origen. La película es excelente en su primera parte, donde el talento de Karl Freund se muestra en todo su esplendor. Las escenas iniciales y las que transcurren en el castillo de Drácula tienen una fuerza feérica y un aliento misterioso preñado de presagios funestos que se pierde en la segunda parte (2/3 del metraje total), excesivamente estática y teatral, no sólo en la planificación y dirección escénica, sino también en la actuación afectada del protagonista.

Este Drácula ha alcanzado el rango de mito, de clásico, lo que ha provocado que hoy, de forma irreflexiva y por parte de aquéllos que no la conocen bien, sea considerada la versión de referencia y el original irreprochable del que todas las demás películas son meras copias sin alcanzar ni mucho menos su excelencia. Es, pues, necesario hacer algunas matizaciones.

d1a.jpg (10671 bytes) La imagen del vampiro que transmite este filme está muy alejada de la concepción de Stoker: su hieratismo, su pelo engominado, su tez empolvada, sus movimientos solemnes carecen por completo de la ambigüedad con la que el novelista irlandés dotó a su criatura. Hollywood, a diferencia del cine europeo, había hecho escasas incursiones en el horror, por lo que la Universal no las tenía todas consigo respecto a la respuesta del público ante tema tan novedoso.
El hecho de que la obra de teatro hubiera sido un gran éxito parecía una garantía, pero aun así, Carl Laemmle Jr., el productor, exigió expurgar la obra: d1a.jpg (10671 bytes)
d1a.jpg (10671 bytes) Drácula sólo podría vampirizar a mujeres (se eliminaba toda posible referencia homosexual), todo acto vampírico debía ocurrir fuera de la pantalla (nunca vemos al conde morder a sus víctimas, sólo lo intuimos) y, además, la versión original del director se aligeró en diez minutos, lo que hace que el montaje definitivo sea bastante chapucero.
Hay múltiples fallos de "raccord" y hay varias escenas que quedan sin explicar: desconocemos qué ocurre con las mujeres vampiro que atacan a Renfield (el guión funde este personaje con el de Jonathan Harker), que en la novela eran destruidas por van Helsing; d1a.jpg (10671 bytes)
d1a.jpg (10671 bytes) no sabemos qué ocurre con Lucy una vez se ha convertido en vampiro (la escena en que era destruida fue suprimida del montaje definitivo); y, lo que es más sorprendente, las escenas iniciales en Transilvania están rodadas en los mismos decorados que las escenas finales en la abadía de Carfax, lo que provoca una terrible sensación de confusión en el espectador atento.
Además, el conocimiento de la lengua inglesa que tenía Lugosi era muy precario y tuvo que aprenderse sus diálogos fonéticamente. De hecho, es evidente que en algún momento de la película el actor no conoce el significado exacto de las frases que está pronunciando. Esto, que hubiera sido un lastre difícil de soportar en cualquier otra película fue, curiosamente, un elemento importante en el éxito de Drácula, aunque la exagerada entonación y el afán de trascendencia de frases tan banales como: "I am Dracula. I bid you welcome" provocan hoy más la sonrisa cómplice que una sensación de amenaza.

Para oir: "I am Dracula. I bid you welcome". en formato mp3. Pulsa aqui

d1a.jpg (10671 bytes)
d1a.jpg (10671 bytes) Pero cuando Lugosi se traslada a Inglaterra la impresión es ya bastante ridícula: Drácula se desenvuelve en los salones elegantes con su mismo modo solemne de hablar y sus movimientos teatrales, lentos y ceremoniosos. Es más un villano de salón de una obra decimonónica que un peligro real.
La narrativa fragmentada de la película -siempre en la primera (y mejor) parte del filme- es uno de los grandes logros de Browning. La presentación de Drácula es soberbia:
a los planos exteriores del castillo sigue un "travelling" que recorre una cripta hasta detenerse en un ataúd del que surge la mano del conde; de otro ataúd emerge la mano, y posteriormente el cuerpo, de una mujer vampiro. Le sigue otro "travelling" sobre Drácula y un plano subjetivo de las tres vampiras acercándose al conde (y al espectador). d1a.jpg (10671 bytes)
d1a.jpg (10671 bytes) Drácula sube por una escalera y en el siguiente plano lo vemos -embozado- sentado en el pescante de su coche de caballos. Este modo de narrar discontinuo y fragmentario produce una sensación de extrañeza y anormalidad efectiva aún hoy en día. Del mismo modo, la llegada de Renfield al castillo se ve interrumpida en el montaje por insertos de murciélagos (las mujeres vampiro) y ¡unos armadillos! (aberración zoológica a la que se han intentado dar varias explicaciones.
Conociendo el modo de actuar hollywoodiense no es de extrañar que se quisiera filmar algún animal exótico y los armadillos fuesen lo que tenían más a mano. ¿Qué importaba que fuera una especie de la América meridional desconocida en Transilvania? ¿Se iban a dar cuenta los espectadores estadounidenses?).
Después de las famosas frases de saludo de Drácula, éste atraviesa una enorme telaraña sin romperla.  Los espectadores observamos la escena desde el punto de vista de Renfield, con lo cual compartimos con él su sorpresa. Cuando Renfield para seguir a su anfitrión debe romper esa misma telaraña con su bastón, la cámara adopta el punto de vista de Drácula; es decir, nosotros observamos con sus ojos los esfuerzos del visitante por comprender las extrañas normas que rigen ese mundo sobrenatural. d1a.jpg (10671 bytes)
d1a.jpg (10671 bytes) Lamentablemente esta narrativa puramente "fantastique" se pierde con la llegada del conde a Inglaterra. Ahora es él el intruso en un mundo que se rige por la normalidad más absoluta, y la película fracasa al presentar esta irrupción de lo extraño en el mundo cotidiano.
Con la llegada de Drácula a la civilización comienza también el tedio que nos va a acompañar hasta las últimas escenas, las de la destrucción del vampiro, en que la película vuelve a remontar el vuelo al presentarnos el enfrentamiento de la normalidad contra lo extraño y sobrenatural. d1a.jpg (10671 bytes)
d1a.jpg (10671 bytes) Bela Lugosi intentó durante los años que siguieron hasta su muerte repetir el triunfo personal que supuso para él su papel en esta película. Jamás lo consiguió, y acabó sus días actuando en producciones inmundas de presupuestos ridículos cuyo único atractivo era su nombre en el reparto.
Su última aparición fue en la considerada peor película de todos los tiempos, PLAN 9 FROM OUTER SPACE , estrenada después de su muerte y en la que, en el 90% del metraje, Lugosi era sustituido por un doble que se cubría el rostro con la capa del vampiro. d1a.jpg (10671 bytes)
Bela Lugosi murió en 1956 y fue enterrado con el vestuario que lució en DRACULA, el papel cuyo éxito jamás pudo repetir.

PÁGINA DE POSTERS DE DRACULA. PULSA AQUI


FILMOGRAFÍA DEL CONDE DRÁCULA

NosferatuFILMOGRAFÍADrácula versión española

DRÁCULA Y EL CINE DE VAMPIROS